Testimonios de nuestros voluntarios

Michelle Rodriguez
Voluntaria

“Fui voluntaria en el herbario QUSF, durante un semestre completo en el año 2014. Fue una de las experiencias más enriquecedoras y positivas que tuve durante toda mi carrera. Gracias al apoyo y enseñanzas del profesor Vlastimir Zak, logré aprender sobre el manejo de bases de datos, sistematización, usos y valor económico de algunos especímenes presentes en dicho lugar. Sin duda, estoy agradecida por dejarme ser parte de toda la enseñanza que tiene el Herbario QUSF por ofrecernos”.

Sandy Valdivieso
Voluntaria

“Hice voluntariado en el año 2013. Fue una experiencia muy beneficiosa, ya que pude aprender mucho a nivel académico y personal. El Herbario de la USFQ es de esos rincones pequeños que albergan información valiosísima para la ciencia y país, con más de 26,000 muestras representa un verdadero tesoro. En mi voluntariado estaba encargada del ingreso de muestras de plantas en la base de datos y durante ese proceso pude evidenciar el buen trabajo que hicieron los curadores en la preparación y preservación de los especímenes”.

Emilia Peñaherrera
Voluntaria

“Fui voluntaria en el Herbario QUSF entre los años 2013 y 2015. Mi experiencia ahí fue enriquecedora y terminó siendo parte esencial de mi formación profesional. Gracias a mi voluntariado en el Herbario logré aprender acerca de sistematización y manejo de bases de datos, experiencia que me sirvió más adelante cuando empecé mi vida profesional. Además, gracias a Vlastimil Zak (curador del Herbario en ese entonces) descubrí mi interés por la taxonomía, y acerca de todos los pequeños detalles que hacen de esta rama de la biología algo tan impresionante. El Herbario QUSF es un espacio que te permite crecer tanto académica como profesionalmente”.

Boris Bastidas
Voluntario

“Hola, soy Boris Bastidas. Me gradué de Biología con concentración Microbiología. Realicé mis voluntariados en el herbario QUSF. Hice mis voluntariados en el herbario porque me llamó la atención la taxonomía vegetal. Identificar plantas ser volvió en un pasatiempo y hasta una forma de procrastinación para mi. Y realmente, vi mucha utilidad en la taxonomía, porque uno no puede cuidar lo que no conoce. Si queremos cuidar nuestra Biodiversidad debemos primero conocerla y en el herbario aprendí mucho sobre la Flora de Ecuador y sobre todo de Quito. Aquí fue donde encontré mi pasión y obsesión por estos seres verdes y fue gracias a Vlastimil que aprendí las bases necesarias para seguir en mis proyectos vitales con el rescate y propagación de la flora nativa de Quito. La Botánica es de las pocas ciencias que también son arte, y en el herbario uno se siente un artista. Describir a detalle las características físicas de una planta es una experiencia estética que todos deberían experimentar”.